martes, 21 de abril de 2015

La fiscala y los 'periodistos'

La entrada de hoy se debe a este titular del digital El Diario:



Consuelo Madrigal ocupa desde enero de 2015 el cargo de fiscal general del Estado y así se refieren a ella la mayor parte de los medios de ámbito nacional, tanto en papel como en Internet. El Diario, en cambio, se decanta por el aún más femenino "fiscala"

Lo de aún más pretende recalcar que el sustantivo fiscal es un nombre común en cuanto al género, por lo que no resta ni un ápice de feminismo llamar a una mujer la fiscal. El artículo la ya deja claro de qué sexo es la persona aludida. 

Aunque la RAE acepta el término fiscala, suena muy forzado llamar así a las damas que ejercen el ministerio público en los tribunales. Y el caso concreto de la fiscal general no sólo no resulta discriminatorio, sino que además rima, no como el disonante fiscala general

Las terminaciones en -a o en -o suelen indicar el género de que se trate, femenino y masculino respectivamente. Suelen. Porque hay decenas de nombres de género común que acaban en -a: artista, pianista, guitarrista, flautista, novelista, albacea, centrocampista, guardameta, tenista, atleta, ebanista, geodesta, trapecista, cosmopolita, internauta, etc., y los varones que se encuadren en esas categorías no se sienten discriminados por una terminación que puede sonar más femenina que masculina. 

Llamar fiscala a Consuelo Madrigal tiene tanto sentido como llamar periodisto a Matías Prats, astronauto a Pedro Duque, gimnasto a Gervasio Deferr, alpinisto a Juanito Oiarzabal o ajedrecisto a Miguel Illescas: ninguno. Como tampoco lo tiene decir lingüisto a Ignacio Bosque, autor del informe Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer, de recomendable lectura.  

Es cierto que el idioma español tiene connotaciones machistas: el significado de expresiones y palabras como hombre público y zorro es positivo, pero ocurre todo lo contrario si se cambia el sexo de la persona aludida. Sin embargo, no se va a combatir de forma más eficaz la discriminación contra la mujer por llamar fiscalas a Consuelo Madrigal y sus compañeras de profesión. 

miércoles, 15 de abril de 2015

Mahmud Abbas o Abu Mazen, pero no Mazen a secas

Mahmud Abbas, presidente de Palestina, es también conocido como Abu Mazen. De hecho, es más frecuente que la prensa se refiera a él de la última forma. Abu es una palabra árabe que significa padre, y Mahmud Abbas tenía un hijo llamado Mazen Abbas. De ahí viene el sobrenombre Abu Mazen, padre de Mazen

Es una costumbre muy extendida en los países árabes llamar a hombres y mujeres recordando el nombre de sus hijos primogénitos. Sin ir más lejos, la madre de Mazen Abbas es Um Mazen. Y si se tienen hijas, también se conocerá a padre y madre como Abu y Um seguidos del nombre de la muchacha. Quien quiera comprobarlo, que vea por ejemplo la admirable película palestina El cumpleaños de Laila



Por todo esto, cuando se habla de Abu Mazen no se puede abreviar llamándolo Mazen a secas, ya que ese no es su apellido, sino el nombre de pila de su hijo mayor. De esta forma, lo subrayado en rojo en el texto a continuación es erróneo: 



Sí es correcto decir sólo Abbas en lugar de Mahmud Abbas, pues es habitual mencionar a personajes públicos directamente por su apellido. Y esto se puede poner en práctica tanto en el titular como en el cuerpo de la noticia cuando ese personaje ya ha sido presentado.

lunes, 6 de abril de 2015

No confundamos lo indeterminado y lo determinado

Ayer noche este era el titular principal en la web de El País:


Y, pocos minutos después, fue reemplazado por este:


La corrección fue acertada al sustituir un artículo indeterminado -un- por otro determinado -el-. El indeterminado habría sido correcto si también hubiese sido impreciso el número de espeleólogos españoles atrapados en el Atlas marroquí (Muere un segundo espeleólogo español en Marruecos). Pero si se sabe cuántos fueron los deportistas accidentados -tres- y ya se tenía noticia de la muerte de uno de ellos, lo apropiado es aplicar el artículo determinado, puesto que se está haciendo referencia a una persona en concreto. 

Como también podemos referirnos en concreto a sus compañeros: el primero de los espeleólogos fallecidos murió en el acto; el superviviente fue rescatado ileso

viernes, 3 de abril de 2015

Sturgeon, la independentista de no se sabe dónde

Muchas veces sólo se leen los titulares. Otras, los titulares y los subtítulos o sumarios que los acompañan y completan. Y al que sigue a este párrafo le falta alguna que otra aclaración:

Tras haber leído este texto publicado por la edición digital del periódico El Mundo, sabemos que se celebró un debate electoral en el Reino Unido y que lo ganó una mujer de apellido Sturgeon. Sabemos que fue la vencedora porque nos lo cuenta la firma especializada en encuestas YouGov. Pero lo que no sabemos es de quién quiere independizarse -o de dónde procede- Nicola Sturgeon, dado que el editor de esta crónica no nos lo dice. 

La política en cuestión no es tan conocida para los lectores españoles, luego no debería omitirse cuál es su tierra de origen, es decir, Escocia. Si hablamos de independentistas, en el Reino Unido no los hay únicamente escoceses, sino que también se encuentran en los territorios de Gales e Irlanda del Norte. Por ello, lo adecuado sería aclarar en alguna parte que Nicola Sturgeon es escocesa y / o que lidera un partido pro independencia de Escocia llamado SNP -Partido Nacional Escocés, por sus siglas en inglés-. 

¿Cómo hacerlo? Por ejemplo, resumiendo un poco más el titular (La independentista escocesa Sturgeon se gana a los británicos), pero hay otra forma que es quizá mejor: dando en el primer subtítulo más información sobre Sturgeon -y evitando así repetir su nombre en titular y subtítulo-. Y para aportar esos datos extra, sería útil mencionar el nombre del partido en el que milita la ministra principal de Escocia: El sondeo de YouGov proclama vencedora a la líder del SNP.  

viernes, 27 de marzo de 2015

Bartomeu, Tito Vilanova y el sobrecoste de Neymar

Una cosa es que alguien culpe a otro de algo...





... y otra, muy diferente, es que alguien afirme que ha llevado a cabo una determinada acción porque otro así se lo ha pedido. Pedir, hasta donde yo sé, no significa lo mismo que ordenar


Los dos primeros titulares corresponden respectivamente a la Cadena Ser y a Vozpópuli, y el último, a El Periódico, que es quien acierta. O, al menos, quien saca las conclusiones menos precipitadas de las declaraciones de Josep Maria Bartomeu, actual presidente del FC Barcelona, ante el juez Pablo Ruz a cuento del caso Neymar. La comparecencia tuvo lugar el pasado 13 de febrero. 

Según los audios revelados hoy por la Ser, el dirigente barcelonista respondió la pregunta del juez sobre el fichaje en 2013 del futbolista brasileño asegurando que había sido una petición del entonces entrenador del Barça, Tito Vilanova -fallecido en 2014-, y que el encargado de dirigir la operación fue el en aquellas fechas presidente del club, Sandro Rosell. Bartomeu insistió en recordar la solicitud de Vilanova ante las preguntas del fiscal y del abogado del Estado. 

Este blog no pretende investigar las presuntas infracciones cometidas por directivos del Barça en el fichaje de Neymar, sino contar bien las noticias. Si un entrenador pide a su junta directiva un fichaje, la responsabilidad de un posible sobrecoste no será de él, sino de la junta, que al fin y al cabo es la que decide y manda. 

Ignoro si Bartomeu mencionó a Vilanova como parte de su estrategia de defensa, pero sí tengo claro que decir que tu entrenador te pide un fichaje no es lo mismo que culpar a esa persona del encarecimiento de ese negocio. La decisión, ya se sabe, es de la junta directiva. Por eso Bartomeu, para escabullirse de toda responsabilidad en el caso, reiteró que fue Rosell (cuarto audio) quien estuvo al mando. Pero lo de su predecesor es algo ya publicado el mismo día de la comparecencia, y los medios siempre buscan nuevos titulares. A cualquier precio. Y citar a un muerto atrae mucho en las portadas.