martes, 28 de julio de 2015

El Café Comercial, Prim, Galdós y una aclaración

Entre las noticias más relevantes ocurridas ayer en Madrid está la del cierre del centenario Café Comercial, considerado el más antiguo de la villa. Su apertura, según este artículo de El Mundo, data de 1887, y desde entonces hasta ayer el local mantuvo sus puertas abiertas. Otro clásico que se nos va, y con él un pedazo de la historia de la capital.

El aludido texto de El Mundo destaca el carácter literario de El Comercial citando entre su clientela más ilustre a Antonio Machado, Camilo José CelaRafael Sánchez Ferlosio y otros nombres célebres de la literatura española del siglo XX. Y en los comienzos del negocio, allá a finales del XIX, Benito Pérez Galdós también fue de los habituales. Así lo recuerda la crónica:


Las frases subrayadas en azul muestran que quien escribió esas líneas sabe que Galdós no pudo enterarse del asesinato de Prim tomándose un café en El Comercial. Por eso afirma que ese lugar tiene "algo de sagrado y algo de imposible" y acto seguido menciona la noticia recibida allí por el autor de los Episodios nacionales

Él lo sabe y muchos de sus lectores lo saben. Pero también habrá miles que ignoren cuándo falleció Juan Prim, cuyo último cargo en su larga carrera política fue el de presidente del Consejo de Ministros. El Comercial levantó la verja en 1887, mucho después del magnicidio: Prim fue asesinado en 1870. Un dato que nunca debe obviarse y que explica ese "algo de imposible". 

Quizá Galdós comenzó a escribir sentado a una de las mesas del Café Comercial su episodio dedicado a Prim. De ahí su licencia al escribir una ficción basada en la realidad y, probablemente, la licencia sin fecha aclaratoria del periodista de El Mundo

lunes, 20 de julio de 2015

'The Sun' y el brazo alzado de Isabel II

Harry the Nazi. La foto publicada a toda página por el diario británico The Sun el 13 de enero de 2005 provoca un escándalo a la altura de sus circunstancias. Su protagonista, que en el momento de ser cazado por la cámara se encuentra en una fiesta de disfraces, viste un remedo de uniforme del Afrika Korps, la fuerza expedicionaria que la Alemania nazi envió al norte de África a combatir a los Aliados en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial.

El personaje fotografiado agrega a su disfraz un brazalete con la esvástica nazi que en la realidad no formaba parte de la guerrera del Afrika Korps. Se lo añadió él porque así lo quiso. El gesto no iría más allá de una actitud reprobable por lo que ese símbolo representa pero, viniendo de quien viene, la gravedad se multiplica por varios cientos. Harry el nazi era el príncipe Enrique de Inglaterra, entonces tercero en la línea de sucesión al trono del Reino Unido

Cuando se captó esa fotografía, el príncipe Harry tenía 20 años, edad más que suficiente para comprender el significado de ese brazalete que lució sin pudor. Un miembro de la familia real británica ataviado con motivos nazis. Hecho noticioso claro. Portada de The Sun al canto. Y totalmente justificada

No es tan justificable, en cambio, la portada que el mismo medio sacó a la luz hace dos días. El tabloide publicó en su primera página una imagen de 1933, en la que aparecen cuatro integrantes de la realeza británica. En primer término, la actual reina, Isabel II, que en esa fecha tenía siete años. La flanquean su madre, la entonces princesa Isabel (1900-2002), y su hermana Margarita (1930-2002). Tras las niñas, su tío, quien tres años después se ceñiría la corona como Eduardo VIII

Madre e hija mayor alzan el brazo al uso nazi. Es evidente que una niña tan pequeña no podía ser consciente del gesto que su tío se aplicaba en enseñarle. Es también evidente que su madre sí lo era o estaba obligada a serlo, como dice este titular de The Times. Pero es aún más evidente que la progenitora de Isabel II plantó cara al nazismo quedándose junto a su marido, Jorge VI, en el Londres bombardeado incesantemente por los alemanes entre 1940 y 1945. Los reyes pudieron haberse refugiado en algún lugar seguro lejos del radio de acción de los Stukas y los Heinkel nazis. Por ejemplo en el castillo de Balmoral (Escocia), donde se filmaron las imágenes reveladas por el medio sensacionalista. Pero no lo hicieron.

En el editorial titulado Las imágenes que teníamos que publicarThe Sun se justifica en el "significado histórico" que les da "la participación del tío de la reina, Eduardo". Por supuesto que las imágenes tienen interés. Otra cosa es el trato que se les ha dado a esas imágenes. 

The Sun miente al explicar la razón de su revelación. Las simpatías nazis de Eduardo VIII son de sobra conocidas desde hace décadas. Luego, en ese sentido, el tabloide no aporta nada nuevo. No se da el hecho noticioso que sí hubo con la portada de Harry el nazi

En su editorial, The Sun se esfuerza en dejar claro que no busca perjudicar a la reina ni a su familia con frases como las siguientes: "Las fotografías deben verse en el contexto de 1933", "Isabel y Margarita eran niñas", "Nadie sabía entonces de qué sería capaz Adolf Hitler" y destaca que Isabel II aportó su grano de arena a la victoria contra los nazis "alistándose en 1942". Entonces, ¿por qué este titular con capcioso juego de palabras incluido?



"Heilnesses" es una deformación de la palabra inglesa highnesses, que significa altezas. Así, de "sus altezas reales" pasamos a incluir en la frase el término alemán heil, el utilizado al hacer el saludo nazi: heil Hitler. Si lo que The Sun buscaba era destacar la actitud del príncipe Eduardo, debió titular la exclusiva centrándose en él, no repartiendo las culpas entre todas las "heilnesses". Valdrían perfectamente titulares como Eduardo, el maestro nazi, El aleccionador nazi o cualquiera de ese estilo. 

Lo que ha hecho The Sun, aparte de multiplicar sus ventas, es dar pie a que muchos de sus lectores pretendan extender las querencias filonazis del duque de Windsor a todos sus familiares cercanos. Y hacer eso, consciente o inconscientemente, es difamar a estos.

No hay nada negativo en el hecho de divulgar las imágenes. Lo malo ha sido su mensajero, un diario sensacionalista. Sin duda, un documental de televisión -y en el Reino Unido hay unos cuantos canales de calidad- habría explicado lo ocurrido en su contexto. 

viernes, 26 de junio de 2015

Un Barça inédito y sin títulos

Estas son las acepciones que la RAE da al adjetivo inédito:

1. Escrito y no publicado (también usado como sustantivo).
2. Dicho de un escritor: que aún no ha publicado nada
3. Desconocido, nuevo

Vistas las definiciones, incluirlo en esta frase es repetitivo:



Este artículo de El Mundo destaca que la sección de baloncesto del Barcelona no ha logrado títulos esta temporada a pesar del cuantioso presupuesto con el que cuenta. Si con "inédito" se quiere expresar que el equipo no ha ganado nada este año, ¿por qué justo a continuación se escribe "y sin títulos"? En el lenguaje periodístico siempre hay que evitar las repeticiones innecesarias.

Para eliminar los elementos superfluos de la frase, aquí va una sugerencia que aporta más información: El Barcelona cierra una temporada sin títulos pese al alto desembolso en fichajes

jueves, 25 de junio de 2015

El TSJ de Andalucía, la juez Alaya y la sintaxis

El responsable de este titular publicado recientemente por el medio digital El Confidencial tiene un problema considerable con la sintaxis:


Por partes: ¿cuál es el sujeto de esta oración? ¿El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA)? ¿O la juez Mercedes Alaya? La respuesta correcta es la primera. El TSJA es el que realiza la acción, por lo tanto, es el sujeto. Y esta acción es asignar el famoso caso de los ERE -objeto directo- a Alaya -objeto indirecto-.  

El titular comienza en voz activa ("El TSJA asigna a Alaya los ERE") y, de repente, se cambia a la pasiva ("es apartada del resto de macrocausas"). Este cambio de voz es totalmente innecesario, pero si el redactor se empeña en llevarlo a cabo está entonces obligado a escribir un pronombre para que haya concordancia en la frase: El TSJA asigna a Alaya los ERE y ésta es apartada del resto de macrocausas. Ésta, Alaya, sería entonces el sujeto paciente de la oración pasiva. 

Esta solución no es en modo alguno recomendable, y menos aún en un titular de prensa donde hay que dejar las cosas de la manera más ordenada posible. Son los mandamases del TSJA quienes han decidido que Alaya siga investigando los ERE y también quienes la han apartado del resto de macrocausas. Eso deja claro que es el TSJA el sujeto de la acción, como se ha explicado dos párrafos más arriba. Si empieza la frase como sujeto, que la acabe como tal. Y hacer esto es tremendamente sencillo: 


miércoles, 17 de junio de 2015

Rosa Aguilar, ¿investigada junto a Errejón?

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha anunciado hoy los nombres de los miembros de su nuevo gobierno. En el medio online Libertad Digital destacan de esta forma las novedades:






La lectura del titular puede dar a entender que Rosa Aguilar fue investigada junto a Íñigo Errejón por la rectora recién nombrada consejera. El responsable del texto podrá negar este extremo aduciendo que se ha escrito "la rectora que investigó a Errejón y Rosa Aguilar" y no la rectora que investigó a Errejón y a Rosa Aguilar. Pero, puestos a hilar fino, se le ha escapado un detalle.

La frase analizada dice que Díaz nombra "consejera", en singular. Sin embargo, si se quiere destacar el nombramiento de dos personas, debió haberse puesto "consejeras", en plural: Susana Díaz nombra consejeras a la rectora que investigó a Errejón y Rosa Aguilar. Si se deja en singular, se facilitará la confusión de los hechos. Aparte, el titular estaría mucho más claro si se le hubiese dado otro orden: Susana Díaz nombra consejeras a Rosa Aguilar y a la rectora que investigó a Errejón

Un vistazo a lo publicado por otros medios demuestra que no han querido hacer difícil lo que puede expresarse con facilidad. En Libertad Digital deberían tomar nota de ello, y también de otro detalle: el subtítulo está para complementar lo dicho en el titular

Esto significa que no se deben repetir los mismos nombres en uno y otro. Luego saquemos a Susana Díaz y Rosa Aguilar de la letra pequeña y sustituyámoslas por cualquier dato que resuma la noticia. Como este: La presidenta de Andalucía incluye a la catedrática Adelaida de la Calle en su nuevo gobierno